Su entorno gráfico, su interfaz amable, hacen que sea una aplicación muy accesible incluso para el personal no cualificado. Su manejo, fácil e intuitivo, minimiza las necesidades de adiestramiento del personal, que en el sector de la hostelería y la restauración rota con mucha frecuencia. Cualquier nuevo empleado podrá empezar a vender casi inmediatamente.
Esta interfaz es, además, totalmente parametrizable, según el gusto y las necesidades del cliente, pudiendo haber, por ejemplo, pantallas diferentes en un mismo establecimiento, en función de la sección a controlar.
La búsqueda de productos en el TPV PRO es la más ingeniosa del mercado. A través de muy pocas familias podrá vender productos que en otros aplicativos se pierden en una maraña de familias.
El usuario dispone de varias opciones de cobro para la misma factura. TPV PRO permite asimismo dividir una factura en partes iguales, o en base a los platos que ha consumido cada comensal... (Solicite presentación para más detalles.)
Cualquier acción produce una reacción en cadena. Cuando un dedo toca un artículo, produce un ticket, que tiene un número, un empleado, un día y una hora, la sección en la que se vende, una tarifa... y un largo etcétera.
Estas y otras peculiaridades hacen de TPV PRO posiblemente el sistema de ventas más rápido y eficaz del mundo.